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El incremento de la productividad
en el último lustro en USA se debió no tanto a la
revolución de la información en si, sino al valor
y poder que les otorgó a las entidades públicas o
privadas de "conocerse e integrarse mejor" en un eco-sistema,
compuesto por personas y entidades. Y si en USA hacen algo bien,
descolla el intento de que gobierno y sociedad civil, el sector
público y el privado se integren lo más armónicamente
posible.
Ello no ocurre (u ocurrió)
en nuestra región en donde el Estado muchas veces obstaculiza
las iniciativas, interfiere en los procesos de generación
de riqueza generando enormes costes burocráticos, intermedia
en los distintos procesos de gestión con hiper-regulaciones,
o al revés, con una ausencia que raya en el suicidio. Y donde
el sector privado muchas veces vive prendariamente del Estado, lo
cree su enemigo, o no logra aceptar que el mercado es más
eficiente cuando un marco de funcionamiento general es establecido
regulativamente.
Mas allá del desmantelamiento absurdo de la capacidad estatal
de la última década y media, y de la inestabilidad
política que predomina en la región, de lo que no
cabe duda es de que los gobiernos de todos los países y sistemas
económicos del mundo se dirigen hacia una misma dirección:
"La paulatina conformación de comunidades integradas
en un complejo eco-sistema gubernamental".
Así como la fauna, flora, clima, etc., conviven armoniosamente
en los ecosistemas del planeta, también las instituciones,
las empresas estatales, los entes fiscalizadores, los ciudadanos,
los proveedores, los gobiernos vecinos y aliados, tienden a conformar
eco-sistemas gubernamentales integrados por Internet, donde cada
uno dependerá del otro para subsistir.
Todo esto deja ver que aunque cada entidad gubernamental posee una
eficiencia promedio, al incorporar este nuevo modelo de gestión
pública un gobierno, como un todo, puede lograr resultados
llamativos. Se trata de algo mucho más profundo que simplemente
"tener una página informativa por Internet". Este
nuevo modelo de gestión pública se denomina e-Government
y nos obliga a funcionar dentro de ecosistemas gubernamentales.
El E-Government tiene el potencial de integrar en una sola comunidad
eficiente y colaborativa a una gama de colectivos sociales tales
como: Ciudadanos, Proveedores de bienes y servicios, Contratistas,
Otras instituciones gubernamentales, Organismos internacionales,
Otros gobiernos.
No se trata simplemente de tener la capacidad de enviar o recibir
correo electrónico o de mantener conversaciones vía
Internet (chat). Va mucho más allá. Internet y las
tecnologías asociadas (que apenas están en su infancia),
tienen la capacidad de lograr que los sistemas informáticos
de una institución gubernamental, prácticamente sin
haber tenido ninguna relación previa, puedan "tocar
a la puerta" de los sistemas informáticos de otras organizaciones
públicas o privadas y de esa forma establecer comunicaciones
efectivas y un canal de "colaboración" mutua.
¿Cuánto de esto es realidad y cuánto es deseo?
La realidad es que ha habido algunos proyectos exitosos en América
Latina en esa dirección. Ejemplos como los de la Firma Digital
para el Sector
Público en Argentina, el Portal
Ciudadano de los Coahuilenses, en México; O el Portal
del Gobierno
Peruano, así lo testimonian. (Para una buena síntesis
de experiencias sobre el gobierno electrónico en la región
se puede consultar).
¿Qué relación tiene el e-government con el
e-learning?. El e-learning intersecta con el e-government en varias
áreas: ya sea porque el gobierno utiliza instrumentos de
capacitación para entrenar a sus usuarios en el uso de las
nuevas herramientas electrónicas. Ya sea porque el gobierno
(en el ámbito universitario o en otras instancias formativas)
ha comprendido la importancia de la capacitación virtual
y la incluye entre sus ofertas.
De lo que no cabe duda es de que una integración aceitada
de procesos convergentes como el e-government, el e-learning, el
e-business o el e-commerce señalan el ingreso a nuevas formas
de participación ciudadana, a nuevos ritmos de interacción
y transacción, y sobretodo a modalidades de desintermediación,
indispensables para el desarrollo económico y social de nuestros
aquejados países.
Alejandro
Piscitelli
(Director de Contenidos de Competir)

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